domingo, 14 de septiembre de 2014

mis mascotas






La domesticación de los animales ha sido un proceso gradual, posiblemente comienza en la Edad de Piedra. La primera evidencia de domesticación de animales se menciona en la ciudad bíblica de Jericó. No es raro ver animales junto con las personas en las pinturas del antiguo Egipto.
El primer animal en ser domesticado es hoy el más popular animal de compañía. Todos los perros tienen al lobo como antepasado y es posible que el proceso de domesticación de los perros salvajes haya ocurrido cuando en la época glacial los humanos y los lobos convivían en el mismo hábitat.
En el antiguo Egipto la primera aparición de gatos domesticados parece haber sido en el llamado período del Nuevo Reino y eran objeto de adoración y tratados como divinidades


Mis mascotas:

El primero en llegar fue Ronnie, un mastín de color canela nieto de campeones de España, era un cachorrín, una bolina peluda que enseguida se hizo mayor, se dice que los celtas y los fenicios introdujeron sus ancestros en España, es un perfecto perro guardián muy seguro de sí mismo y con un gran sentido de la posesividad, es intuitivo, inteligente, obediente, noble y dulce.
Uno de los cuidados básicos es el espacio para que pueda hacer ejercicio a su aire, así que llegó un momento en el que tuvimos que tomar una decisión, buscarle una finca grande. Sabía que allí estaba bien, pero cada vez que iba a verlo era una tragedia la despedida.

Starsky llegó de repente, cuenta la leyenda que el Pekinés nació del amor de un león con una mona, es independiente, engreído y cree que puede hacer lo que quiera.
Ya era un perro adulto y pagué por él para rescatarlo del maltrato, había sobrevivido a muchas calamidades y tenía un carácter muy difícil, muy particular, aunque ya de por sí son difíciles de educar porque no atienden a las órdenes. Su estado era calamitoso, sucio, hambriento y falto de cariño. Después de un baño, la comida .. recuerdo que aquel primer día comía lo que le ponía, pero después se hizo más exquisito.  Enseguida se hizo dueño de todo, él era el rey, posesivo, celoso, independiente, gruñón, cabezota, testarudo y muy inteligente.
A pesar de los esfuerzos y los mimos nunca varió su manera de ser ni un ápice, muy distante con los extraños, siempre amenazante. Vivió muchos años y aún siento sus ojos clavados en los míos la última vez que nos miramos.

Lola no era mi gata, pero pasaba el día en casa, hasta que decidió quedarse. Era una gata siamesa, cariñosa, inteligente y caprichosa, con mucha personalidad.
Los siameses provienen del antiguo reino de Siam y en algunos textos antiguos los denominan “Diamantes de Luna”.

Gusi apareció un día en casa, era un gato callejero, muy pequeño, los gatos bebés inspiran protección y ternura pero yo no me había planteado nunca tener un gato, así que lo observaba de lejos, sabía que si lo miraba a los ojos ya estaría perdida.
Esperé varios días con la esperanza de que alguien lo recogiera o por si su madre lo buscaba, pero allí estaba, en el mismo sitio .. así que empecé a acercarme pero se asustaba y se escondía. A través de la ventana lo veía jugar o dormir al sol, qué tierno!
Hablándole y con paciencia conseguí tocarlo, yo ya lo había aceptado, ahora faltaba que él me aceptara a mí. Le llamé Gusi (de gusarapo) porque era un saco de huesecillos, sólo tenía ojos y lo veía tan desvalido!!
Cuando se acostumbró a mi le encantaba dormirse en brazos, con el calorcito de mi cuerpo, era un mimosón y yo me pasaba muchas tardes jugando con él. Enseguida se hizo mayor y empezó a salir aunque no traspasaba los límites de la finca, allí estaba seguro.
Dicen que la curiosidad mató al gato y así debió de ser, el primer día que pasó la valla y cruzó un camino lo atropelló un coche. Y juré que nunca más tendría una mascota peluda, pero tentaciones no me faltan!. No sé si volveré a caer.


Una semana antes de Navidad (2014) escuché un débil maullido, apenas imperceptible, me asomé a la ventana y allí estaba Él .. una diminuta bolina peluda de cuatro patas con calcetines. Estaba escondido entre unos troncos de madera de mi jardín y apenas asomaba su cabecita en la que destacaban unos enormes, preciosos ojazos color miel.

Bajé inmediatamente, pero se escondió, estaba asustado!. Sabía que mientras yo estuviera allí no iba a salir, así que me limité a dejarle agua y algo de comida porque seguramente estaría hambriento y lo observé desde la distancia. No tardó en salir a comer.

Así pasaron un par de días o tres .. imposible cogerlo!. Cuando llegaba la noche, con sus peligros, yo pensaba que tendría frío y miedo, me parecía tan indefenso! y no esperé más .. fui a pedir consejo a un veterinario, el truco estaba en ganármelo, pero .. cómo??.

Me regaló bolsitas de pienso de diferente calidad, el de peor calidad se lo daría en su escondite, el intermedio se lo pondría en la terraza con acceso al exterior y el siguiente paso sería conseguir que entrara en casa, allí estaría la mejor comida, el calorcito, la comodidad .. los bichitos pueden ser pequeñitos, pero muuuy inteligentes!. Llegado ese paso, ya tendría que estar desparasitado, exterior e interiormente.

Vive en casa .. aunque parece que soy yo la que vivo en SU casa, su poder de persuasión es alucinante, cuando quiere algo sabe cómo conseguirlo, es cariñoso, mimoso y con cara de no haber roto un plato en su vida, pero éste saco sin fondo  tiene cuchillos en sus patas y agujas en su boca y ha hecho de mis manos un mapamundi, a pesar de todo, LO QUIERO!.

1 comentario:

  1. Buenos días Xana gracias por tu interesante blog por el cual te felicito. Como amante de los animales como demuestras aquí te envío esta noticia. Antonio Aguilera.

    http://www.huffingtonpost.es/2015/08/07/mastin-enterrado-vivo_n_7954264.html?utm_hp_ref=spain

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