domingo, 20 de julio de 2014

Historia



Los restos más antiguos de presencia humana en Asturias tienen alrededor de 200.000 años y corresponden al neandertal de Sidrón.

Con el Homo Sapiens aparece una nueva forma de comunicación: la expresión artística. La cueva de Tito Bustillo es uno de los mayores exponentes mundiales de este arte del Paleolítico Superior y donde se ha hallado el que posiblemente sea uno de los primeros mapas de la Humanidad.
 Hacia el 9.000-8.000 a.c, con la retirada de los fríos se produce el abandono de las cuevas.  En la costa se localiza una cultura epipaleolítica propia: el Asturiense.

Con el Neolítico aparecen la agricultura y la ganadería. Son numerosos los dólmenes y túmulos (megalitos) de esta época, vinculados al control del territorio y a nuevas prácticas funerarias.
Se producen influencias indoeuropeas, con predominio de elementos célticos. La Edad del Cobre, del bronce y del Hierro, asisten al nacimiento de los castros, de los cuales se contabilizan más de 300 en la región, algunos anteriores al siglo VIII a.c.

Durante los años 29-19 a.c. tiene lugar el Bellum Asturicum, las guerras de los ástures contra Roma.
Los romanos tuvieron que batallar durante largos años para conseguir someter a los astures que, protegidos en las montañas, resistieron a Augusto durante 10 años (29-91 A.C.), en una época en la que el resto de la península permanecía bajo dominio romano. 

Con la invasión musulmana (711), Asturias se convirtió en el refugio de los visigodos que habían huido del avance islámico y el primer foco de resistencia, el lugar donde se inició la reconquista.

Con Pelayo, que obtuvo en Covadonga la primera victoria en esta dura batalla (722), se estableció  un pequeño reino cristiano que empezó a extenderse.

En 1388, durante el reinado de Juan I, se constituyó el Principado y se decidió que el título de príncipe de Asturias sería otorgado al heredero de la Corona. Enrique III (1379-1406) fue el primer príncipe en poseer este título. 
El Arte de la Monarquía Asturiana, (Santa Mª del Naranco, San Miguel de Lillo, San Salvador de Valdediós y un largo etcétera) también conocido como Prerrománico Asturiano, rescatan para nuestros días el esplendor alcanzado.

BABLE

Asturias posee una peculiaridad lingüística: es la conocida con el nombre de bable.
El bable es tan antiguo como el castellano y procede del latín hablado en Asturias.
El lenguaje más elevado, el de la capital, era arcaizante, junto a la tendencia arcaizante se puede observar otras fuerzas en juego, que a veces afloran en los textos primitivos. Hay abundancia de arabismos, consecuencia de las inmigraciones de los mozárabes.

No hay comentarios:

Publicar un comentario